Lunes, 31 de agosto 2026

Libertadores: Riquelme bajó al vestuario de Boca tras la eliminación y tuvo una larga charla con el plantel

La eliminación de Boca de la Copa Libertadores dejó un clima de fuerte malestar en La Bombonera. Luego de la derrota frente a Universidad Católica, resultado que obligó al Xeneize a conformarse con disputar la Copa Sudamericana durante el segundo semestre, Juan Román Riquelme bajó al vestuario y mantuvo una extensa conversación con los jugadores.

Tal como había ocurrido tras el polémico empate ante Cruzeiro semanas atrás, el presidente volvió a ingresar al camarín para transmitirle su mirada al plantel. Sin embargo, el escenario fue completamente distinto. En aquella oportunidad, marcada por las discusiones arbitrales y una actuación que había dejado mejores sensaciones futbolísticas, el mensaje había sido de apoyo y de respaldo pensando en la definición de la fase de grupos.

Ahora, tras una noche opaca desde lo futbolístico y una eliminación que golpeó fuerte puertas adentro, la conversación tomó otro rumbo. Román permaneció cerca de 20 minutos en el vestuario reunido con el plantel luego de un encuentro en el que Boca nunca logró poner verdaderamente contra las cuerdas a Católica y ni siquiera pudo convertir un gol en un partido decisivo.

La bronca del presidente ya se había evidenciado incluso antes del cierre del partido. Cuando el cuarto árbitro marcó siete minutos de adición, Riquelme dejó su palco en La Bombonera y se retiró con visibles gestos de fastidio, reflejando la decepción por lo que el equipo mostraba dentro del campo de juego. El enojo interno no estuvo relacionado únicamente con el resultado, sino también con la imagen futbolística que dejó Boca en una noche límite, en la que necesitaba ganar para avanzar a octavos y terminó mostrando muchas dificultades para generar peligro.

La charla del máximo dirigente también tuvo un valor simbólico importante, ya que representó la última reunión fuerte del semestre. Después del encuentro, el plantel quedó licenciado debido al parate por el Mundial y al cierre de una primera mitad de año muy golpeada, marcada por la eliminación en el Torneo Apertura y ahora también por la caída en la Libertadores.

Además, el próximo semestre llegará con modificaciones relevantes ya que Claudio Úbeda no seguirá como entrenador una vez finalizado su vínculo y Boca deberá reorganizarse para afrontar la Copa Sudamericana tras no haber podido superar la fase de grupos del principal certamen continental.

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