Algunas prendas parecen atraer pelusa apenas se usan o después de pasar por el lavarropas, mientras que otras se mantienen mucho más limpias a simple vista. Aunque muchas veces se relaciona solo con la calidad de la ropa, en realidad hay distintos factores que influyen en la cantidad de fibras, pelos o pequeñas partículas que quedan adheridas a ciertos tejidos.
El tipo de material
Las telas más suaves, con fibras abiertas o superficies algo ásperas suelen retener más pelusa porque generan mayor fricción y ofrecen más puntos donde las partículas pueden quedar atrapadas. Materiales como la lana, el polar o algunos tejidos de algodón tienden a acumularla con más facilidad.

