La unión conformada por la empresa belga Jan De Nul y la argentina Servimagnus fueron preadjudicadas para el contrato de concesión de la Vía Navegable Troncal, conocida como Hidrovía. El Gobierno desestimó la propuesta de la firma DEME y declaró “inadmisible” la oferta de la brasileña DTA Engenharia durante el proceso de licitación para la privatización de la vía.
Jan De Nul, que operó el dragado de la Hidrovía durante los últimos 30 años, proyecta una inversión de 10.000 millones de dólares y una facturación de 15.000 millones. A diferencia de etapas anteriores, la compañía se presenta ahora junto a Servimagnus, tras haberse distanciado de su antiguo socio, Emepa, involucrado en la causa judicial de los “cuadernos”.
Servimagnus, fundada en 2006 por Ricardo Román, es una compañía privada con capital 100% argentino que se especializa en infraestructura portuaria, dragado y servicios logísticos. En la nueva sociedad, la empresa local tendrá una participación minoritaria y estará encargada de tareas como el balizamiento, la gestión ambiental, el control de derrames y la implementación de tecnología de navegación inteligente.
