En el primer aniversario de la sentencia firme por corrupción contra Cristina Kirchner, la etapa destinada a recuperar el dinero ordenado por la Justicia permanece estancada. A pesar de que el fallo dispuso un decomiso cercano a los 685.000 millones de pesos, la ejecución no se materializó.
La definición volvió a quedar en manos de la Corte Suprema, que deberá resolver un planteo pendiente de la defensa. De su decisión depende que se habilite el remate de un conjunto de bienes identificados durante la investigación.
Los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola detectaron más de un centenar de activos susceptibles de ser tasados y vendidos para cubrir, al menos parcialmente, el monto fijado.
La responsabilidad alcanza también a Máximo Kirchner y Florencia Kirchner, señalados como obligados solidarios.
