Perejil, cilantro, albahaca, menta o ciboulette pueden aportar aroma y sabor a una gran variedad de preparaciones, pero también tienen un punto débil: suelen deteriorarse con rapidez si no se almacenan correctamente. Afortunadamente, algunos métodos sencillos pueden ayudar a prolongar su frescura y reducir el desperdicio de alimentos.
1- Guardarlas como si fueran un ramo de flores
Las hierbas de tallo largo, como el perejil o el cilantro, pueden conservarse mejor si se colocan en un recipiente con una pequeña cantidad de agua. El procedimiento consiste en cortar apenas la base de los tallos, introducirlos en un vaso y cubrir las hojas de forma ligera con una bolsa limpia antes de llevarlas a la heladera.

