El mes de abril dejó una señal ambigua para la actividad económica argentina donde el nivel general avanzó 1,6% en comparación con el mismo mes del año pasado, pero retrocedió 1,5% respecto de marzo en términos desestacionalizados, según el INDEC.
El comportamiento refuerza la dinámica de subas y bajas consecutivas que los analistas describen como “efecto serrucho”.
El impulso principal provino de la explotación de minas y canteras, con un salto de 17,1%, y de agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que creció 10,9%. Entre ambas explicaron gran parte del resultado positivo: el agro aportó 1,19 puntos porcentuales y la minería 0,63 al indicador.
