El Gobierno acelera las conversaciones en el Senado con la reforma electoral como eje de su estrategia política. En ese esquema, Patricia Bullrich tomó un rol central en las negociaciones con la UCR, el PRO y bloques provinciales, en un intento por acercar posiciones que permitan destrabar el tratamiento del proyecto.
La Libertad Avanza necesita 37 votos afirmativos para avanzar con cambios en el sistema electoral, lo que obliga al oficialismo a tejer acuerdos con sectores opositores que, por ahora, mantienen diferencias de fondo. La idea es sesionar el próximo 16 de julio.
Uno de los puntos más sensibles es el futuro de las PASO. Aunque el presidente Javier Milei impulsaba su eliminación, la negociación abierta derivó en una alternativa más moderada: volver a suspenderlas, replicando el esquema utilizado en elecciones anteriores.
