El retiro del FIFA Forward Enterprise (FFE) no logró apagar el conflicto dentro de la FIFA. Por el contrario, provocó un fuerte pronunciamiento de UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y Concacaf contra la conducción de Gianni Infantino.
Los presidentes Aleksander Ceferin, Salman bin Ibrahim Al Khalifa y Víctor Montagliani firmaron una carta en la que cuestionaron el procedimiento utilizado para impulsar el proyecto, que contemplaba una compañía valuada en USD 20.000 millones y la búsqueda de hasta USD 4.200 millones mediante capital privado.
Los dirigentes rechazaron que la controversia pueda reducirse a una discusión económica. Según plantearon, está en juego “la integridad del juego y la integridad de quienes son elegidos para liderarlo”.
An open letter to the football family from AFC, CONCACAF and UEFA: ⬇️https://t.co/8sjedkOyJA pic.twitter.com/OvskyoggYv
— UEFA (@UEFA) August 10, 2026
También calificaron lo ocurrido como una pérdida de confianza y consideraron insuficientes las disculpas de la FIFA, que había reconocido “errores” en el proceso.
Uno de los principales reclamos apunta a la investigación interna anunciada por el organismo. UEFA, AFC y Concacaf exigieron que sea independiente y advirtieron: “La administración de FIFA no debería desempeñar ningún papel en la revisión”.
El cuestionamiento llega en un momento sensible para Infantino, que aspira a obtener un cuarto mandato en marzo de 2027. Hasta ahora cuenta con el respaldo de África y Conmebol, además del apoyo público de Argentina y México.
La nueva alianza entre UEFA, Asia y Concacaf podría alterar el escenario electoral si aparece un candidato dispuesto a enfrentar al actual presidente.
El mensaje final de las tres confederaciones fue contundente: “El liderazgo en el fútbol no es una posesión. Es un deber de servicio a la familia del fútbol que le confió esa responsabilidad”.
