Un café demasiado amargo no siempre significa que el grano sea de mala calidad. En muchos casos, el sabor está relacionado con la forma de preparación, el tiempo de extracción o la temperatura del agua. Identificar la causa puede ayudar a obtener una bebida más equilibrada la próxima vez.
Revisar el tiempo de preparación
Si el agua permanece demasiado tiempo en contacto con el café molido, es posible que se extraigan compuestos que intensifican el amargor. Respetar el tiempo recomendado para cada método de preparación suele mejorar el resultado.
Controlar la temperatura del agua
