Julián Álvarez atraviesa un momento delicado en el Atlético de Madrid. En medio de la novela que protagoniza el delantero argentino por su futuro en el mercado de pases, trascendió que habría presentado ante el club un certificado médico en el que figura un diagnóstico de depresión.
La situación generó preocupación en el conjunto dirigido por Diego Simeone, ya que el futbolista lleva varios entrenamientos sin participar con normalidad. En un primer momento, desde la institución habían señalado que se encontraba bien, aunque posteriormente se conoció la existencia del documento médico y la dimensión personal que atraviesa el jugador.
El delicado presente de Álvarez coincide además con la incertidumbre sobre su continuidad en Madrid. Barcelona mantiene al atacante entre sus principales objetivos y, según trascendió, el cordobés tendría intenciones de cambiar de club. Sin embargo, el Atlético sostiene una postura firme y no estaría dispuesto a facilitar una salida hacia el conjunto catalán.
En las últimas semanas también apareció el interés de otros equipos por el delantero, entre ellos Arsenal, mientras se acerca el cierre del mercado de pases. La dirigencia rojiblanca, encabezada en este tema por Miguel Ángel Gil Marín, considera que Álvarez debe permanecer en el plantel y busca sostener su posición frente a las diferentes alternativas que surgieron alrededor de su futuro.
Álvarez llegó al Atlético en 2024 procedente del Manchester City y rápidamente se transformó en una de las figuras del equipo. Ahora, su situación trasciende lo futbolístico y el foco está puesto principalmente en su bienestar y en el acompañamiento profesional que pueda recibir.
