María Soledad Calle, militante de La Cámpora que desarrolló presuntos negocios en las dos mesas de la ventanilla con la UOM, se encuentra en el ojo de la tormenta por sus opacas fuentes de ingresos con las que realizó más de 100 viajes al exterior, y compró un auto de lujo y dos propiedades suntuosas.
Todo comenzó cuando el cuadro político sindical kirchnerista compró un departamento en el edificio donde Cristina Kirchner cumple con su reclusión domiciliaria. La propiedad adquirida vale cerca de 200 mil dólares.
Este movimiento despertó polémica por los rastros que la allegada gremial al cuestionado secretario general de la UOM, Abel Furlán, dejó en el camino de su movilidad social ascendente: 114 viajes al exterior, otras dos propiedades y un auto de lujo.
Una de estas propiedades ubicadas en Campana, provincia de Buenos Aires, es una residencia ubicada en un exclusivo barrio privado de la localidad ubicada al norte bonaerense.
