La situación judicial de Facundo Moyano sumó un nuevo capítulo: la Fiscalía lo imputó por desobediencia a raíz de un presunto encuentro con Candela Arizaga, pese a que tenía prohibido acercarse a menos de 300 metros de la joven y mantener cualquier tipo de contacto con ella.
El nuevo hecho fue incorporado por la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 3 de la Ciudad de Buenos Aires a la investigación que ya tenía al exdiputado bajo la lupa por presuntas lesiones leves agravadas y privación ilegítima de la libertad, en un contexto de violencia de género.
Según la resolución fiscal, el supuesto encuentro habría ocurrido entre el 31 de agosto y el 11 de septiembre, período durante el cual el dirigente estuvo alojado en un hotel ubicado sobre la avenida Belgrano al 500.
La hipótesis de los investigadores es que Arizaga habría ingresado al establecimiento y que ambos se habrían encontrado en una de las habitaciones.
