Cuidar el corazón no depende de una única medida ni requiere cambiar todos los hábitos de un día para otro. La alimentación, el movimiento, el descanso y los controles de salud forman parte de un conjunto de factores que pueden influir en el riesgo cardiovascular a lo largo del tiempo.
En el Día Mundial del Corazón, que se conmemora cada 29 de septiembre, distintas organizaciones de salud buscan generar conciencia sobre la importancia de prevenir las enfermedades cardiovasculares. Incorporar pequeñas modificaciones a la rutina puede ser un punto de partida para prestar mayor atención a este aspecto del bienestar.
1- Mantenerse en movimiento
Caminar, andar en bicicleta, bailar, nadar o realizar cualquier otra actividad física que resulte agradable puede contribuir a mantener el sistema cardiovascular activo. No es necesario concentrar todo el movimiento en una sola sesión: repartirlo a lo largo de la semana también permite reducir el tiempo que se pasa sentado.
