El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo del 3,5% al 2,1% su estimación de crecimiento para la economía argentina en 2026 y elevó sus proyecciones de desempleo. El nuevo escenario ubica al país por debajo de las previsiones regionales y globales, en un contexto de menor actividad y condiciones financieras restrictivas.
La revisión fue presentada en el informe de Perspectivas de la Economía Mundial, durante las reuniones anuales del organismo y el Banco Mundial en Bangkok, Tailandia.
Petya Koeva Brooks, subdirectora del Departamento de Estudios del Fondo, atribuyó el recorte a la debilidad de la demanda interna y a la desaceleración registrada hasta el tercer trimestre.
