Un sacerdote murió aplastado por una cruz mientras daba una misa en un parroquia ubicada en Guayaquil, Ecuador.
El insólito hecho ocurrió este domingo en la Parroquia del Perpetuo Socorro, ubicada en dicha ciudad ecuatoriana. La víctima se llamaba Patricio Alfredo Sánchez Molinari.
En una brutal coincidencia, segundos antes de su trágica e irónica muerte, las últimas palabras del religioso, según Clarín, antes de que le cayera la cruz encima fueron: “Un día, todos los que estamos aquí también vamos a morir”.
