La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva desencadenó una fuerte reacción en los mercados financieros de Brasil.
En las operaciones previas a la apertura de Wall Street, el fondo cotizado EWZ, que sigue la evolución de las principales acciones brasileñas, llegó a perder un 26,74%, mientras que el real se depreciaba más del 10% en el mercado de futuros.
La caída alcanzó a compañías de distintos sectores, entre ellas Nubank, Mercado Libre, bancos y Petrobras. El movimiento revirtió el optimismo que había impulsado las cotizaciones después de la primera vuelta, cuando parte del mercado apostaba por una victoria de Flávio Bolsonaro.
