Las mujeres tienen entre 1,5 y 1,7 veces más probabilidad de sufrir alguna reacción adversa a medicamentos que los hombres, según una revisión hecha por el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos.
Las diferencias biológicas que existen entre ambos sexos como, por ejemplo, el peso o la distribución de la grasa corporal, afectan a la liberación, absorción, distribución, metabolismo y excreción de los fármacos, generando diferente respuesta a los tratamientos.

Pese a ello, la administración de los fármacos no acostumbra a realizarse teniendo presente estas diferencias y ajustando los tratamientos por mg/kg por lo que con frecuencia las mujeres reciben dosis más altas, informa el Consejo.
