Exfoliar tu piel tiene sus beneficios siempre y cuando se haga de forma adecuada, de lo contrario, pueden aparecer algunas señales a las que debés prestar atención:
1. Enrojecimiento que no cede
Cuando se realiza exfoliación, siempre se presenta enrojecimiento debido a la fricción con el producto que estés usando. No obstante, suele irse pronto. Si no es así, y se suma una sensación de picazón o ardor, entonces hablamos de sobre exfoliación.
Ahora bien, si disminuiste la cantidad de veces que lo hacés y el síntoma se sigue presentando, deberás evaluar la calidad del producto que empleás, la técnica y la compatibilidad con tu tipo de cutis.
