Acostarse en una cama confortable es ideal para tener un descanso reparador y recargar energías. Está comprobado que los aromas pueden ser terapéuticos y unas sábanas aromatizadas pueden tener efectos positivos en el descanso.
Los olores agradables van asociados a recuerdos y situaciones, por ejemplo: el olor distintivo del café matutino. Que incluso antes de beberlo, nos ayuda a despertar porque nuestro cerebro vincula ese olor con el inicio de la jornada, lo mismo ocurre con nuestra comida favorita, sentir su aroma puede despertarnos el apetito.

De la misma manera, si perfumás la cama con una bruma agradable y mantenés el hábito, el cuerpo lo asociará con las horas de descanso. Tu perfume favorito puede ser una gran opción para implementar esta práctica, pero también se debe tener en cuenta que hay aromas idóneos para relajar el cuerpo y la mente.
