Cuando sube la temperatura, el aire acondicionado se vuelve el mejor aliado… pero también el principal responsable del aumento en la factura de luz. Pero existen varias formas de mantener la casa fresca sin depender tanto de él. Con algunos ajustes y estrategias sencillas, podés lograr un ambiente agradable y más sustentable.
1. Aprovechá la ventilación cruzada
Abrí ventanas opuestas para que el aire circule de manera natural. Si vivís en un departamento, podés dejar abierta una ventana en el extremo más fresco y otra en el lado opuesto, creando corriente de aire. A la noche, cuando baja la temperatura, aprovechá para ventilar bien.
2. Cerrá cortinas y persianas durante el día
