En un contexto de creciente confrontación con la prensa, el gobierno de Javier Milei dispuso desde hoy la prohibición de ingreso a la Casa Rosada para periodistas acreditados. La decisión afecta a todos los medios con presencia habitual en Balcarce 50, según confirmaron fuentes oficiales.
El Ejecutivo argumentó dos motivos principales: la profundización de una investigación por una supuesta infiltración extranjera en medios y una denuncia penal por presunto espionaje ilegal contra dos periodistas del canal Todo Noticias, tras la difusión de imágenes grabadas dentro de la sede gubernamental.
Desde el Gobierno indicaron que se retiraron de manera preventiva las acreditaciones vigentes y se suspendió su renovación hasta que avance la causa judicial. La medida, que aún no fue formalizada en un comunicado, implica un cierre inédito del acceso a la sala de prensa, históricamente abierta incluso en períodos no democráticos.
