La FIFA confirmó un cambio que marcará el final de una etapa histórica en el mundo de las figuritas mundialistas. Después de más de medio siglo ligada a los álbumes de la Copa del Mundo, la empresa italiana Panini dejará de tener la licencia oficial y será reemplazada por Fanatics, que operará a través de su marca Topps desde 2031.
Panini había comenzado su relación con los Mundiales en México 1970 y, salvo la edición de Estados Unidos 1994, se mantuvo como la compañía encargada de producir los clásicos álbumes que acompañaron a generaciones enteras de fanáticos. Por eso, el Mundial 2030 será el último bajo el tradicional sello de la firma italiana.
El nuevo convenio firmado por la FIFA le otorga a Fanatics derechos exclusivos a largo plazo para desarrollar álbumes, stickers y cartas coleccionables no solo de la Copa del Mundo, sino también de otras competencias organizadas por la entidad. Desde la federación consideran que este acuerdo apunta a modernizar el mercado y acercar aún más a los hinchas con sus selecciones y figuras favoritas.
La salida de Panini también se da en un contexto de fuerte enfrentamiento judicial entre ambas compañías. La empresa italiana acusó a Fanatics de concentrar licencias deportivas internacionales mediante prácticas anticompetitivas, mientras que la firma estadounidense respondió con una contrademanda por supuestas maniobras comerciales desleales durante las negociaciones.
Para Panini perder la licencia representa un golpe importante en términos económicos. Según trascendió, la compañía había obtenido alrededor de 720 millones de dólares en ventas durante Qatar 2022 y esperaba cifras todavía mayores para los Mundiales de 2026 y 2030. Sin embargo, el crecimiento de Fanatics cambió el panorama del negocio global de coleccionables y la empresa norteamericana ya proyecta ingresos multimillonarios que la consolidan como uno de los líderes absolutos del sector.
