Miles de seguidores se congregaron en Plaza de Mayo para despedir al Indio Solari en un ambiente cargado de emoción, cánticos y recuerdos. Sin necesidad de anuncios formales, los fanáticos llenaron el espacio público con banderas, remeras y parlantes que reproducen los clásicos de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
La convocatoria, que comenzó formalmente a las 18, reunió a personas de diversas edades y orígenes, desde jóvenes que descubrieron al artista por sus padres hasta jubilados que siguen su música desde hace décadas. Como describió una asistente, la plaza se llena porque “eso es lo que pasa con los mitos populares”.

Entre lágrimas y abrazos, los asistentes compartieron anécdotas personales sobre la influencia del músico en sus vidas. Un seguidor, visiblemente conmovido, sintetizó el sentimiento colectivo al afirmar: “Es la segunda vez que muere mi viejo”. Otros describieron al artista como “el poeta de mi vida”.
