A días del inicio del Mundial de Norteamérica 2026, este jueves en el Estadio Azteca con el México vs. Sudáfrica, la FIFA ha sido blanco de críticas por las políticas migratorias para ingresar a Estados Unidos.
Primero sufrieron distintos sabotajes los seleccionados de Irán e Irak, quienes realizaron distintas denuncias. Los seleccionados del Medio Oriente finalmente jugarán la Copa del Mundo, pero harán base en México a pesar de jugar dos partidos en Los Ángeles y el otro en Seattle.
Los iraquíes pasaron momentos de tensión en el aeropuerto O’Hare de Chicago, donde las autoridades estadounidenses retuvieron por más de siete horas interrogando a Aymen Hussein, capitán y goleador de la selección. De hecho, el fotógrafo de la delegación, Talah Salah, luego de pasar 10 horas retenido se le negó la entrada al país.
El último escándalo tiene que ver con un árbitro de Somalia, África. Omar Abdulkadir Artan, de 33 años y considerado uno de los mejores jueces de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), también ha sido deportado al llegar a Estados Unidos para cumplir su sueño: ser el primer referí somalí en dirigir en un Mundial.
“FIFA puede confirmar que el árbitro designado Omar Abdulkadir Artan no podrá entrenar ni dirigir en la Copa del Mundo de la FIFA 2026 después de que se le niegue el ingreso a los Estados Unidos. FIFA no participa del proceso inmigratorio de los países organizadores, incluyendo la adjudicación de visas, y fue informada por las autoridades que el estatus del Sr. Artan no cambiará”, apenas explicó el ente sobre la situación.
