Pelar un huevo duro debería ser una tarea simple, pero no siempre resulta así. En ocasiones, la cáscara se desprende en pequeños fragmentos y termina llevándose parte de la clara, lo que hace que este alimento pierda su forma y no luzca tan bien al momento de servirlo. Pero existen métodos muy sencillos que pueden facilitar el proceso:
El baño de agua con hielo
Una vez terminada la cocción, colocar los huevos durante unos minutos en un recipiente con agua muy fría y hielo ayuda a detener rápidamente el calor. Además de evitar que continúen cocinándose, este cambio brusco de temperatura favorece que la clara se contraiga levemente, lo que puede hacer que la cáscara se desprenda con mayor facilidad.

