Un vuelo de Ryanair estuvo a punto de terminar en tragedia cuando una pieza del motor rompió una ventanilla en pleno vuelo y un pasajero quedó parcialmente succionado hacia el exterior de la aeronave. Su esposa y otros viajeros lograron sujetarlo hasta que el piloto realizó un aterrizaje de emergencia.
El incidente ocurrió pocos minutos después del despegue del vuelo FR1879, cuando un fuerte estruendo alertó a los pasajeros. Según las primeras investigaciones, un componente del motor se desprendió e impactó contra una de las ventanillas del fuselaje, que terminó destrozada.
En medio del caos, la esposa del hombre reaccionó de inmediato y comenzó a sujetarlo de las piernas para impedir que fuera expulsado del avión. Otros pasajeros colaboraron rápidamente hasta lograr mantenerlo dentro de la cabina.
Mientras tanto, las máscaras de oxígeno descendieron automáticamente y la tripulación intentó contener a los pasajeros, que vivían momentos de desesperación.
