El calzado puede convertirse rápidamente en un problema de organización, especialmente cuando se acumula en la entrada, dentro del placard o en un mueble pequeño. Sin embargo, algunas formas de guardarlo permiten aprovechar mejor cada rincón y mantener los pares ordenados.
Una de las primeras recomendaciones es revisar cuáles se usan realmente. Separar los que están en buen estado, los de temporada y los que ya no se utilizan permite liberar espacio antes de reorganizar todo.
Guardá los pares en posición vertical
Colocarlos de manera vertical dentro de cajas u organizadores puede ayudar a aprovechar mejor la altura de los estantes. Esta opción resulta especialmente práctica para zapatillas, mocasines y calzado bajo.
