Mientras millones de argentinos aprovecharon el Mundial 2026 para renovar el televisor y equiparse para seguir cada partido, el resto del consumo siguió mostrando señales de debilidad. La fiebre mundialista generó un fuerte impulso en algunos rubros, pero no alcanzó para modificar la tendencia general de retracción que atraviesa el mercado desde comienzos de año.
Los datos de la consultora Scentia reflejan que las ventas de productos de consumo masivo retrocedieron 2,7% interanual en junio, una caída que llevó el acumulado del primer semestre a -2,9%. El escenario evidencia que, pese a la desaceleración de la inflación, el gasto de los hogares continúa concentrado en compras puntuales y no en el consumo diario.
El mayor ganador del mes fue el mercado de la electrónica. Según un informe de NielsenIQ, la llegada del Mundial provocó un fuerte recambio de televisores, con un incremento del 61% en las ventas entre abril y junio respecto del mismo período del año pasado.
