Una salsa demasiado líquida puede cambiar la textura de una preparación y hacer que el resultado no sea el esperado. Sin embargo, no siempre es necesario recurrir a la harina para darle más consistencia. Existen otras alternativas que permiten espesarla según el tipo de receta y los ingredientes utilizados.
Dejar que reduzca
Una de las opciones más simples es cocinar la salsa unos minutos más a fuego bajo. Al evaporarse parte del líquido, la preparación adquiere una textura más espesa y los sabores suelen concentrarse.

