La máscara de pestañas puede empezar a secarse mucho antes de que se termine el producto, especialmente cuando entra aire al envase cada vez que se utiliza. Esto hace que la textura se vuelva más espesa, que se formen grumos y que resulte más difícil distribuirla de manera uniforme. Algunos cuidados sencillos pueden ayudar a conservarla mejor.
1- Evitar bombear el aplicador
Meter y sacar repetidamente el cepillo del envase para cargarlo de producto puede parecer una forma de obtener más cantidad, pero también introduce aire. Lo mejor es girar suavemente el aplicador dentro del tubo y retirarlo una sola vez.
2- Cerrar bien el envase
