Con el respaldo de Gran Bretaña, las Islas Malvinas avanzan hacia un futuro petrolero mientras preparan para noviembre la apertura de una ruta marítima comercial que conectará Punta Arenas, Chile, con el archipiélago, a través de la empresa chilena Easter Island Naviera.
La iniciativa logística se concretará tras las gestiones de la FIDC en la Expo Comercial de Punta Arenas. El proyecto busca abastecer las operaciones previstas para 2028, año en que las empresas Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration prevén comenzar la extracción de crudo.
El yacimiento Sea Lion contempla una inversión inicial de USD 1.800 millones, con una producción estimada de 55.000 barriles diarios. Las proyecciones totales apuntan a extraer 917 millones de barriles, superando un valor comercial de USD 100.000 millones.
Esta expansión económica y logística consolida el desarrollo del archipiélago, donde la comunidad chilena se convirtió en la primera minoría, afianzando vínculos comerciales y demográficos que desplazan los reclamos de soberanía sostenidos históricamente por la Argentina.
