Por Alejandro Laffón (@alelaffon)
En un nuevo capítulo de su extensa y gloriosa historia, Novak Djokovic levantó por sexta vez la Copa de Maestros, actualmente llamada ATP Finals. El serbio se impuso en la definición del torneo a Casper Ruud, quien no logró aprovechar una nueva chance de certificarle al mundo porque merece el lugar que ocupa.
Durante el primer set, el noruego opuso resistencia, pero Nole fue implacable en el momento decisivo. Con un juego basado en aperturas, desgastando tanto física como mentalmente a su rival, el oriundo de Belgrado demostró que nadie juega las finales como él y cerró la primer manga por 7-5.
El segundo parcial dio un giro rotundo, donde esta vez la defensa del de Oslo no bastó para parar al “Psicópata”, que salió a llevarse el encuentro. Esta vez quebró rápidamente a Casper, con un winner detrás del otro, donde el nuevo número 2 del mundo solo pudo ver pasar su oportunidad de levantar un trofeo importante. Sin dar posibilidades de break y en un torneo donde únicamente cedió un set, Novak venció a Ruud por 7-5, 6-3 y volvió a convertirse en maestro, por sexta vez en su carrera.
Su ranking dirá otra cosa pero, hoy por hoy, nadie juega al tenis como Novak Djokovic.pic.twitter.com/h798J5OefG
— Set Tenis (@settenisok) November 20, 2022
Sin lugar a dudas, Djokovic demostró nuevamente ser el mejor tenista del mundo, al menos en la actualidad. Con este nuevo título se convirtió en el jugador más veterano en llevarse la ATP Finals, con 35 años y 5 meses. Además, se llevó el “prize money” más alto de la historia: 4.7 millones de dólares, suma que supera los 4.4 millones de Ashleigh Barty en la WTA Finals de 2019.
Ahora, el ranking ATP dice que el serbio es el número 5 del mundo, pero el público lo ve: es el rival a derrotar y nadie lo puede cambiar.
