La casa de Gran Hermano está más prendida que nunca y los concursantes ya no se esfuerzan en ocultar sus sentimientos. Todo comenzó a partir de una prueba semanal en la que debían permanecer en grupos acostados en una cama por 24 horas.
Todo era risas y chistes hasta que Alfa terminó en el piso, argumentando de que lo habían tirado. Esto no le gustó nada a los chicos del otro grupo y culminó con el enojo de Conejo, quien fue a encararlo. En el medio se dijeron de todo, hasta casi llegar a las trompadas.
Una vez que estuvieron con Santiago del Moro, los “hermanitos” admitieron haber sobrepasado los límites y se retractaron. “Pido disculpas por haberme ido de boca. No me retracto de algunas cosas que dije, pero sí en las formas”. dijo Alexis.
Asimismo, agregó: “En especial a Alfa que fue con quien tuve la discusión, esta tarde nos dimos la mano“. No obstante, a pesar de sus palabras, los participantes no lograron superar la prueba que, sin dudas, les jugará en contra con el correr de los días.
