viernes 27 de enero de 2023
Durante las celebraciones de este viernes 27, por el día nacional, la princesa Charlene de Mónaco fue vista asistiendo a la misa tradicional de la patrona Santa Devota, junto a sus hijos Jacques y Gabriella, de ocho años. Esta vez, sin su esposo, Alberto II.
Según reportes de los medios internacionales y la casa Real, el príncipe, actualmente se encuentra aislado debido a su tercer contagio de COVID-19, por lo que la exnadadora tomó las riendas para acudir a este importante evento, realizado de manera anual. Algo que no había tenido la oportunidad de hacer el año pasado.
A pesar de haber estado ausente por un largo período de tiempo debido a problemas de salud, la consorte vuelve a sus compromisos reales con una gran sonrisa y motivación, además de una querida amiga a su lado, llamada Mélanie-Antoinette Costello de Massy.
Charlene, quien recientemente celebró sus 45 años de vida, lució un majestuoso conjunto compuesto por un jersey y chaqueta de tono gris, acompañados por una falda larga. Para finalizar su look, complementó con unas largas botas de gamuza, y unos guantes de cuero color marrón, muy acordes a las frías temperaturas en Europa.
Luego del servicio religioso, la familia de la princesa se reencontró en el Palacio Real, donde fueron fotografiados junto a Alberto II en el balcón de la residencia, saludando a la multitud. Los pequeños y sus padres se deleitaron con la procesión anual, mientras el monarca hacía uso de una mascarilla para evitar contagiar a los suyos.

