Este 2023 será un año de desafiantes cambios para la reina Letizia y para Felipe VI, ya que la infanta Sofía dejará Zarzuela para irse a estudiar al colegio de Gales, el mismo al que asiste la princesa Leonor, que dejará esa institución para recibir formación militar.
Es de público conocimiento que la monarca es muy estricta con la alimentación de sus hijas, siendo que les prohibe consumir alimentos como dulces, harinas, productos ultraprocesados y fritos, por lo que toda la familia se ve obligada a consumir verduras, pescados y frutas.
Desde el primer día, la reina Letizia impuso esta costumbre en la educación de ellas, por lo que deben cumplirlo siempre. Esta exigente condición le fue puesta al colegio donde asiste la infanta Sofía, el colegio Santa María de los Rosales. Allí, la monarca revisó el menú que se le daba a los alumnos en el comedor y obligó a hacer un cambio.
Además, desde la institución, a pedido de la monarca, debieron construir un muro gigante en el patio para evitar que los alumnos se distraigan y miren hacia el exterior. Tampoco está permitido grabar la participación de los niños en los actos escolares de fechas especiales como Navidad u obras de teatro.
Al parecer, desde que la princesa Leonor y la infanta Sofía llegaron a ese colegio, es la primera vez que deben tomar medidas tan alocadas, que debieron aceptar obligatoriamente, como parte de las condiciones de la reina Letizia, garantizando el bienestar de sus hijas.
El egreso de la princesa Leonor no fue un impedimento para que sigan esas reglamentaciones, por lo que desde el colegio Santa María de los Rosales junto a los padres de los otros alumnos aguardan que la infanta Sofía termine su paso allí, para que puedan volver al ritmo de antes.