Viernes, 9 de octubre 2026

Traiciones dentro de Yerba Buena: candidatos que cambian de colores y banderas

Los ciudadanos no entienden los colores de los carteles. Pasan de azul a blanco, de amarillo a verde, de violeta a naranja… es inentendible y los vecinos desprevenidos de los vaivenes políticos, no saben que es lo que pasas… acá explicaremos un poco, que pasa con los «jugadores» de Yerba Buena.

Empecemos por el que más votos tiene… Mariano Campero, de herencia Radical, con ideales de extrema derecha, se enlisto en las filas de los jóvenes-pro pero hizo su carrera bajo la bandera del radicalismo. Traicionó los ideales de Illia y Alfonsín acercándose al Macrismo y esa alianza formada por exdelaruistas. Recordemos que Patricia Bullrich fue ministro de Trabajo de De La Rúa. Que Gerardo Morales fue de Desarrollo, que López Murphy estuvo en economía, que Rodriguez Larreta en PAMI (la carta de Favarolo previo a su suicidio es hacia Rodriguez Larreta).

Después, otro candidato es Marcelo Albaca, que lo vimos con pelo largo y risos dorados militando con Franja Morada y la Juventud Radical. En 2003, junto a al crecimiento de José Alperovich y Néstor Kirchner se intentó reinventar como Peronista, no aceptado por sus pares, buscó cobija en la Campora Cristinista de la mano de Raúl Ferrazano. Hoy, no se sabe si es peronista, si es camporista… lo que si se sabe es que traicionó a Alperovich, traicionó a Ferrazano y traiconó a Manzur.

Lo nombramos en el párrafo anterior, Raúl Ferrazano, un invento de su amigo el Camporista José Esper, que hoy le maneja la campaña a Pablo Macchiarola. Raúl Ferrazano llega al cuarto lugar en la lista del «Gallego» Ruiz Olivares, por su amistad con Juan Ruiz Moreno, hijo del dirigente monteriso. Luego de una excelente elección por parte de Acción Regional, el camporista de Yerba Buena ocupa una banca en la legislatura provincial, olvidándose de amigos, promesas, compañeros de campaña e ideales camporistas para, pelearse con Juan Ruiz Moreno, con Marcelo Albaca (candidato a concejal por el mismo espacio), Enrique Juarez Dappe (candidato a concejal por el mismo espacio), con su amigo y socio José Esper, Ruiz Olivades, quien lo apadrinó e invento y con TODA LA CAMPORA nacional por no desarrollar propuestas y leyes inclusivas desde la banca.

La gota que rebalsó el vaso fue su alianza con Juan Casañas, la antitesis de la Campora, un oligarca de la Sociedad Rural, se hizo famoso por atacar al espacio conducido por Cristina Fernández de Kirchner y ganó una banca en diputados en ese período. Por la alianza con Casañas, quien habría puesto un par de valijas de dólares para ocupar el lugar en el cartel, hizo que Ferrazano se pelé con los dos dirigentes que le quedaban en Yerba Buena… Luis Farina y Adolfo Campos.

Ahora vamos a hablar del joven y ya gastado, Kabuby Araoz, un joven que inició en política con ideas y transita buscando contratos. Nunca trabajo, tampoco estudió y sufre una adicción… una de las más grabes de todas las adicciones, la ludopatía o adicción al juego.

En las elecciones del 2019, le habrían dado la suman de, lo que hoy serían, 40.000 dólares y, por su adicción, la perdió toda en la ruleta del casino de Termas de Río Hondo. Hoy, candidato a Concejal con Raúl Ferrazano, intenta mantener los 5 contratos de $150.000 que le dan en la legislatura de Tucumán.

Vamos a otro nombre propio que hizo ruido en este año en Yerba Buena y nombrado anteriormente… Juan Casañas. El oligarca de la Sociedad Rural que se hizo famoso por el «conflicto del Campo» en la época de Cristina Fernández de Kirchner. Al igual que Ferrazano, al llegar a la banca traicionó a sus pares e ideales, cargó sus bolsillos de dinero y negocios y no hizo nada por el espacio que lo representó y acompaño. Volvió a Yerba Buena pidiendo el aval de CREO, espacio liderado por Paula Omodeo, y le cerraron las puertas en la cara; por «traidor» y «ventajista» habría dicho una miembro de la lista de concejales de CREO.

Paula Omodeo, líder política de CREO, referente del espacio generado por Alfaro para «romper» con la hegemonía de Campero, también tiene algún pasado que quiere ocultar… desde su contrato en situación de gnoqui con Zanini en el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, hasta los contratos que firmó Pedro Omodeo, su padre, sin cumplirlos y haciéndose, abultadamente millonario al nivel de Lázaro Baez (fácilmente comprobable en internet). Hoy lidera un espacio que va sufriendo caídas en sus filas por las malas alianzas y negociaciones que llevan a cabo. Se estima que después de los años como Diputada, CREO desaparecerá o alguien con un poco más de conocimiento político tomará las riendas del espacio.

Alejandro Sangenis, de cuna peronista con militancia territorial y gestión. Fue concejal un par de veces y Delegado Comunal de Cebil Redondo. Hoy, muy cercano al próximo gobernador busca generar un espacio plural con jóvenes, como Micaela Majorel que abandonó las filas de Campero por NO tener la impronta social que milita Micaela. A su vez, deja de lado las pretenciones extrictamente personales y abandona la famosa y nefasta doble candidatura (que si hace Lorenna Cuba) para buscar dar un paso y ser intendente de la ciudad Jardín.

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