El calor intenso puede afectar el día a día en diferentes ámbitos; uno de ellos es el de la conservación de alimentos, como la fruta, que con estas temperaturas se estropea con mayor rapidez aunque la tengas dentro de la heladera.

Para que aguante más días sin arruinarse es importante separar la más madura de la más verde, ya que durante la maduración, estas piezas desprenden gas etileno que favorece que las que están cerca también maduren más rápidamente. Frutas como la banana, el melón, la pera o la manzana son las que más etileno desprenden.

