Ante la escalada de violencia que azota la ciudad santafesina de Rosario, que obligó al Gobierno nacional y a las demás provincias a colaborar con apoyo de las fuerzas de seguridad, la Iglesia Católica hizo un llamado a la unidad para combatir el mal que “está matando y llenando de dolor al pueblo”.
Lo hicieron a través de un comunicado que se emitió tras la 196° Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina, de la que participaron obispos de todo el país y que presidió monseñor Oscar Vicente Ojea, quien previamente había mantenido una reunión con el presidente Javier Milei.
“Como obispos de la Iglesia en la Argentina, sepan que, de corazón, estamos muy cerca de ustedes ante esta realidad del narcotráfico que golpea hoy a las puertas de sus casas de este modo tremendo, brutal, llenando de dolor e impotencia a sus familias y a todo nuestro pueblo”, señala el documento emitido por el Episcopado.
