Estar embarazada supone contribuir a formar un nuevo ser, por lo que el gasto de energía será más notable, y para ello no servirá comer cualquier alimento ni tampoco “comer por dos”.
A modo general, estas son las recomendaciones:
– Bebé entre 2 y 2,5 litros de agua al día.
– Moderá el consumo de sal, y no superes los 5 gramos al día (contando la sal añadida en el cocinado y la incluida en los alimentos que compres).
