El Estado Nacional y la compañía AstraZeneca recibieron la primera demanda de una mujer que asegura que sufrió el Síndrome de Guillain Barre tras aplicarse la dosis de la vacuna en la pandemia por COVID-19. La damnificada pide $90 millones y que se retire la Ley de Vacunas que permitió operar a las farmacéuticas.
Si bien hace unos días la empresa reconoció que la vacuna puede tener efectos secundarios, la mujer, oriunda de Córdoba, ya había comenzado un trámite administrativo en el Ministerio de Salud local y ahora avanzó hasta los Tribunales Federales de Río Cuarto.
“Acá hubo un daño a la fe pública y al sistema de salud en general provocado por AstraZeneca”, sostiene el abogado de Paula Ochoa, la mujer de 39 años oriunda de Coronel Moldes, en el sur de la provincia de Córdoba.
