El incidente ocurrió en uno de los puntos más concurridos de la ciudad costera, donde suelen estacionar cientos de autos en temporada alta. Según testigos, el cuidacoches exigió una suma exorbitante por cuidar el vehículo, lo que desató la ira del conductor. En el video, que rápidamente se viralizó, se observa cómo la discusión sube de tono hasta transformarse en un enfrentamiento físico, mientras una mujer desesperada pide ayuda a gritos.
De acuerdo con el medio local El Mensajero, este tipo de situaciones no son aisladas en la zona, donde la actividad de los “trapitos” ha sido motivo de quejas recurrentes de los turistas por tarifas arbitrarias y presiones indebidas.
A pesar de que Villa Gesell cuenta con una ordenanza municipal que regula la actividad de los cuidacoches, el cumplimiento parece ser un desafío. La normativa exige que los ordenadores de tránsito estén identificados con chalecos, gorras y carteles que indiquen que el pago es “a colaboración”. Sin embargo, en muchos casos, los “trapitos” fijan tarifas como si fueran estacionamientos privados.
