El fútbol, el deporte más popular del planeta desde tiempos inmemorables, tiene historias grotescas que parecen estar guionadas por los mejores guionistas. La crónica de Juma Bah, futbolista nacido en Sierra Leona, es de película.
Si viajamos en el tiempo y nos paramos 6 meses atrás, el defensor africano trabaja en una panadería de su país junto a su familia. También hacía leña y repartía en zonas aledañas. Al mismo tiempo y con su casi 2 metros de altura, jugaba en el humilde Aik Freetown.
Pero el talento del zaguero no estaba en la masa fina, sino en la cancha. Un ojeador del Real Valladolid lo vio jugar y no dudó en llevarselo a probar a España. A penas un par de compromisos con el conjunto B del equipo, bastaron para que sea parte de la plantilla principal en el equipo de La Liga.
Solo 13 partidos disputó Juma Bah en el equipo Blanquivioletas, porque apareció el poderoso Manchester City, pagó los 6 millones de euros de su clásula de resición y será nueva incorporación del equipo ciudadano.

El conflicto entre Valladolid y el City por Juma Bah
Pero la transferencia del jugador africano no se dio en buenos términos, principalmente por que el Real Valladolid dueño de su pase -desembolsó 200 mil euros en enero- pensaba hacer un negocio más redondo y venderlo por mucho más.
Aunque los emisarios del City, apostaron por el jugador y se adelantaron en la jugada: al tener licencia sub-19, existía una cláusula para salir por recisión y así se llevó al futbolista por los seis millones de euros de su clásula.
Sin espacio en la plantilla del Manchester, Bah fue cedido a Lense de Francia y jugará en Ligue 1 en la actual temporada.
