Para conseguir un aliento fresco hay que mantener un cepillado al menos dos veces al día, usar hilo dental y visitar regularmente al dentista para prevenir
problemas bucales, tal como caries, enfermedades en las encías o infecciones. Pero además de esto, hay ciertos alimentos que te darán una mano, por ejemplo:
Especias con propiedades refrescantes
Masticar semillas de cardamomo o anís puede convertirse en un auténtico bálsamo para el aliento. Estas pequeñas maravillas actúan como destructores naturales de las bacterias presentes en la lengua y facilitan la digestión. Un gesto sencillo y discreto después de la comida y estarás listo para continuar tu día.

