El Gobierno decidió modificar su estrategia de seguridad para la marcha de los jubilados y no aplicará el protocolo antipiquetes. Según pudo saber TN, las fuerzas federales se ubicarán detrás del vallado que se instalará en las inmediaciones del Congreso y evitarán el contacto directo con los manifestantes. “Las calles van a estar cortadas. Se va a avanzar con un esquema de prevención”, indicaron desde la Casa Rosada.
Para reforzar el operativo, se intensificarán los controles en los accesos ferroviarios y viales a la Ciudad de Buenos Aires, con la participación de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT). El despliegue estará a cargo del comando unificado que coordina Gendarmería, la Policía Federal, Prefectura y la Policía de Seguridad Aeroportuaria.
El Ejecutivo busca evitar incidentes como el ocurrido con el periodista Pablo Grillo, quien sufrió una fractura de cráneo tras el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno disparado por la Policía Federal. En Balcarce 50 explican que el operativo será similar al de la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, donde se utilizan vallas para cerrar accesos y aislar a los manifestantes.
