Para lavar la ropa negra sin que se arruine, lo primero es separarla del resto de las prendas para dedicarle un trato especial. Existen varios productos y trucos que pueden servirte, y a continuación se detalla uno de ellos.
Para este método casero en particular, necesitás un balde grande lleno de agua tibia y colocar seis cucharadas de sal. De inmediato, remové la mezcla y una vez que todo esté listo recién podés meter la ropa al recipiente. Luego de 20 o 30 minutos, enjuagá cada una con agua fría y de esta manera el color original se mantendrá.
En el caso de querer recuperar el color negro, calentá agua y luego echá una cucharada de detergente líquido para lavar, una taza de sal y otra de vinagre. Dejá que todas las prendas se empapen y esperá. Entre más tiempo pasen ahí sumergidas, será garantía de que su color oscuro volverá.
