Sentir molestias musculares sin haber hecho actividad física intensa puede ser desconcertante. Sin embargo, hay muchas razones por las cuales los músculos pueden doler incluso en reposo o sin haber entrenado.
1. Estrés y tensión emocional
El estrés crónico genera una respuesta física en el cuerpo, incluyendo tensión muscular, especialmente en cuello, espalda y hombros. Es común que esa rigidez termine en dolor persistente, incluso sin movimientos bruscos.
