En redes sociales se multiplican los videos de personas sumergiéndose en bañaderas con hielo, duchándose con agua helada o incluso metiéndose en ríos congelados. ¿Tendencia pasajera o hábito con fundamentos?
La crioterapia o exposición controlada al frío es el uso del mismo como herramienta terapéutica que promete múltiples beneficios físicos y mentales, pero también requiere ciertos cuidados.

Si bien la aplicación localizada (como una bolsa de hielo en una lesión) es algo conocido, en los últimos años cobró popularidad la inmersión total en agua fría o los baños con hielo, como forma de activar el cuerpo, reducir inflamación y mejorar el estado de ánimo.
