A seis meses del fallecimiento de la ensayista e intelectual Beatriz Sarlo, se judicializó la disputa por su herencia. El encargado del edificio donde residía, Melanio Alberto Meza López, se presentó ante la Justicia con un testamento ológrafo en el que Sarlo le habría legado su departamento en el barrio porteño de Caballito y el cuidado de su gata Nini.
El encargado presentó el documento en cuestión en febrero de 2025 y será sometido a una pericia caligráfica. El mismo consta de dos textos manuscritos en una misma hoja, que incluyen números de documento y firmas.
Uno de estos escritos está fechado el 9 de junio de 2024 y dice: “Yo, Beatriz Sarlo […] quiero dejar certificada mi voluntad de que, en caso de mi desaparición u otro accidente, mi gata Nini deberá quedar a cargo de Alberto Meza […]. Certifico con mi firma.
