Cristian Graf, el hombre que durante décadas habitó la propiedad lindera a la que alguna vez alquiló Gustavo Cerati en el barrio porteño de Coghlan, deberá presentarse este viernes a declarar en el marco de la causa que investiga el asesinato de Diego Fernández Lima. El joven desapareció en 1984 y sus restos fueron encontrados enterrados en el jardín de la vivienda que el acusado ocupaba desde los años ‘70.
La indagatoria fue ordenada por el juez Alberto Litvack, a pedido del fiscal Martín López Perrando, titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°61. Graf, de 58 años, está acusado de haber realizado maniobras para encubrir el crimen ocurrido hace casi cuatro décadas.
“Yo sé que lo mató, pero quiero saber por qué”, dijo esta mañana Irma Lima, la madre de la víctima, en diálogo con Radio Mitre. La mujer reclamó justicia y exigió que el acusado quede detenido para evitar que pueda fugarse.
