La prevención y la detección temprana son claves para cuidar la salud mamaria. Adoptar ciertos hábitos puede marcar la diferencia a lo largo del tiempo y complementar los controles médicos regulares.
Mantené una alimentación equilibrada
Incorporar frutas, verduras, legumbres y cereales integrales aporta antioxidantes y fibra que ayudan a proteger las células. Reducir el consumo de ultraprocesados, azúcares y grasas saturadas también es un paso importante para cuidar la salud en general.

